Pueblos Originarios

Los pueblos originarios de la Ciudad de México son aquellos que descienden de las poblaciones mesoamericanas, asentadas en lo que hoy conocemos como Cuenca de México, y que fueron fundados antes de la conquista y las actuales fronteras y división política de la ciudad. 

Han mantenido un sistema de cargos de origen prehispánico, adaptado por la influencia de la conquista europea y la religiosidad, lo que les ha permitido conservar sus instituciones sociales, económicas, culturales y políticas. Este sistema ha sido fundamental para valorar y conservar su patrimonio tangible e intangible.

Estos sitios son cruciales en la historia y formación de la Ciudad de México, especialmente en la preservación del patrimonio biocultural del Suelo de Conservación. Su importancia radica en la estrecha relación con los ecosistemas y el manejo sostenible de los recursos naturales, utilizando sistemas productivos complejos como las chinampas y las terrazas agrícolas.